Una de las convicciones más seguras del hombre es que es él mismo, que conoce su propia historia; en definitiva, está convencido de ser el señor de su casa. Las últimas décadas del siglo XIX serán testigos del declive y de la quiebra de esta ilusión.
- Dudas y descubrimientos por parte de Nietzsche, Marx, científicos y biólogos
Nietzsche y Marx ponen en duda de un modo radical el valor absoluto de las más altas actividades humanas: el conocimiento y la vida social; los científicos destruyen la idea de que el mundo natural sea como un gran libro en el que se puedan reconocer orden y leyes eternas; los biólogos descubren que la vida sobre la Tierra no es obra de Dios o, por lo menos, no directamente, sino que sigue criterios accidentales para seleccionar las mejores especies, y que el hombre mismo no es más que el resultado -en cierto modo afortunado- de la evolución de algunos simios africanos.

