Santo Tomás de Aquino es uno de los representantes máximos de la Escolástica. Con esta denominación es conocida una corriente teológica surgida en la Edad Media preocupada por la armonización de los dogmas cristianos con las exigencias de la racionalidad filosófica.
Los escolásticos eran teólogos y, por tanto, sus preocupaciones primarias no eran las cuestiones jurídicas y políticas. No obstante, al estudiar la teología moral debían referirse a las virtudes y al hacerlo no tenían más remedio que tratar de la justicia y, por tanto, del derecho. En este ámbito, el dominico Tomás de Aquino realizó aportaciones especialmente interesantes. Puede ser considerado el principal expositor teórico de la que hemos llamado mentalidad romanista. Por otra parte, la actitud de Tomás se debe también a su aristotelismo ético.

